Un brindis con sabor a Córdoba en Fin de Año

Los vinos de la DO Montilla-Moriles surgen como alternativa al típico cava o champán de Nochevieja, desde los pedro ximénez a nuevas variedades como el tinto
El champán y el cava dejan de ser los reyes del brindis en Nochevieja para dar paso a alternativas con sabor a Córdoba. Vinos dulces, tintos o incluso destilados son algunas de las opciones que surgen para celebrar el Fin de Año de una forma diferente. La tradición vitivinícola de la provincia tiene nombre propio, Montilla-Moriles, una Denominación de Origen que no para de crecer y ofrecer nuevos productos.

Por eso, no es necesario salirse de la tierra para encontrar otras maneras de brindar. La enóloga Carmen Requena, propietaria de la vinoteca Tierra de Vinos (ubicada en la avenida de Manolete, 8), hace tres recomendaciones para todos los gustos para celebrar la Nochevieja, y las tres son cordobesas.

La primera es todo un clásico de la sobremesa. Se trata del pedro ximénez, dirigido a los más golosos. “Es un vino extraordinario porque, además, después del brindis se suele continuar con turrones u otros productos dulces”, indica. Esto “sería lo ideal para salir y entrar en el año nuevo”.

Pero, para las personas a las que no les guste tanto la dulzura, hay alternativa. En este sentido, Requena explica que el menú de Nochevieja suele acabar con carne, que se acompaña con vino tinto. Por eso, una buena opción es tomar también ese tinto en el brindis. Además, “están empezando a salir al mercado grandes vinos tintos de la zona”.
Un ejemplo que ha sorprendido de forma positiva a esta enóloga es el Dulas tinto, de Lagar de la Salud, de la variedad cabernet sauvignon con 12 meses en crianza en barrica de roble francés. Esto implica que, al tener muchos meses de madera, “además de los aromas primarios de la uva, van a aparecer otros típicos de la madera como aroma a vainilla o especias”, lo que también casa con los turrunes, mazapanes o chocolates que se consumen tras el brindis. A esto hay que añadir que, “debido a su larga crianza, cuanto más tiempo pasa en copa aparecen aromas mucho más complejos”.

La tercera opción que ofrece Requena es más rompedora y está enfocada a las personas que prefieren los destilados. En Córdoba “tenemos algunos muy complejos y destilados con mucha crianza como son los brandys, cuya materia prima es la uva pedro ximénez de nuestros vinos generosos”.

Un ejemplo es el Brandy Presidente de Bodegas Alvear, que tiene 25 años de crianza como mínimo en barrica de roble, por lo que “podemos acabar y empezar el año con mayúsculas”. Está elaborado con “uva autóctona de la zona, en nuestras bodegas y siguiendo el sistema de crianza de nuestros vinos, que es de criaderas y soleras”, incide la experta.

Los tradicionales espumosos pueden tener también su hueco en la noche del 31 de diciembre, aunque “quizás la gente debería cambiar un poco el chip y en vez de tomarlos para acabar la noche, empezar con ellos, lo que puede sorprender bastante”.
Los espumosos elaborados con el método tradicional más conocidos son el champán en Francia, el cava en España o el prosecco en Italia. El factor común que tienen es que las burbujas se originan por una segunda fermentación en la botella y luego unos meses de crianza, con lo que se logra que se mantengan en la copa.

Requena apunta que este método no es patrimonio exclusivo del champán ni del cava, sino que este sistema de elaboración también se lleva a cabo en Andalucía. En este sentido, por ejemplo, Barbadillo (Cádiz) ha sacado la gama beta, y en Huelva hay una bodega que también tiene uno, el lumé.

Pero Montilla-Moriles no se ha quedado atrás, ya que Bodegas Robles recientemente ha elaborado un espumoso con el método tradicional “espectacular”, cuyas botellas “han volado”. Y lo ha hecho en colaboración con el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (Ifapa). “Estamos muy globalizados y a veces se nos olvida mirar lo que tenemos a nuestro alrededor, donde hay unas joyas maravillosas”, puntualiza esta licenciada en Enología.

Otra bebida con la que alzar las copas en Nochevieja es la cerveza artesanal. Con el boom que vive esta bebida, hay miles de tipos, aunque Requena recomienda las stout, cervezas negras porque el cereal se tuesta mucho en la elaboración, por lo que los aromas recuerdan al café. Algunas incluso tienen crianza en madera, con lo que son “ideales para terminar la comida y brindar con ellas”.

Para los jóvenes que no tienen el paladar acostumbrado, la propietaria de Tierra de Vinos aconseja el pedro ximénez, más fácil de asimilar que otro tipo de vinos, o los moscatel.

Desde su experiencia al frente de su establecimiento, que a comienzos de 2020 celebrará su tercer aniversario, en estas fechas los tintos son los vinos que más se venden, aunque esta Navidad “he notado un repunte en positivo para los de Montilla-Moriles; de hecho, vienen muchos clientes pidiendo fino, amontillados u olorosos y me hacen hincapié en que sean de Montilla-Moriles”.
FUENTE EL DIA DE CORDOBA

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